Cuentos breves. Historias cortas que pueden leerse entre dos tragos de café. Pequeñas narraciones que buscan generar en el lector un suspiro, un destello, una imagen fugaz...

domingo, 10 de junio de 2012

Asedio


Miró la edificación con desprecio, con odio. ¿Por qué construyeron eso en su territorio?, ¿con qué derecho edificaron sin su permiso? Definitivamente no iba a tolerar tal falta de respeto.

Destruyó el castillo en un abrir y cerrar de ojos. Los muertos y heridos quedaron desperdigados por el terreno, los sobrevivientes corrían sin rumbo. Hasta que, obligados en cierto modo por la naturaleza, protegieron a sus hijos y a la cabecera de su reino.

Entonces un grito se escuchó en el campo de batalla:

— ¡Martín, ¿qué estás haciendo?!

— ¡Nada, mamá! — mintió el niño. Aunque quizás él pensara que el hecho de haber matado miles y miles de hormigas, y haber destruido el hormiguero mediante piedras y ladrillos no fuese algo que valga la pena contarle a su madre. 

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