Cuentos breves. Historias cortas que pueden leerse entre dos tragos de café. Pequeñas narraciones que buscan generar en el lector un suspiro, un destello, una imagen fugaz...

domingo, 27 de mayo de 2012

Quizás la soledad no sea más que un reflejo de tu ausencia. Ya mi mano no está abrazada a la tuya, y si bien ahora puedo tocar y sentir el césped y el mar con la palma, la falta de tus dedos entre los míos duele, entristece. Y pensar que durante tanto tiempo creí que tus dedos eran barrotes y tus palmas cárcel ¡Qué iluso! Recién ahora que estoy a punto de hacerme añicos contra el suelo, me doy cuenta de que tus manos eran alas, mis alas.

1 comentario: