Cuentos breves. Historias cortas que pueden leerse entre dos tragos de café. Pequeñas narraciones que buscan generar en el lector un suspiro, un destello, una imagen fugaz...

domingo, 26 de febrero de 2012

Dobleces


      Gracias C. A. por la idea     
              — “El papel es uno de los mejores inventos hechos por el hombre. Con el papel se pueden crear universos inabarcables”
              — ¿En serio? — preguntó ella.
— Eso dijo mi tío— respondió él.
— ¿Qué es inabarcable?
— Que no viaja en barco
Los dos niños estaban sentados debajo de un árbol. Él, de un bolsillo, sacó una figura hecha de papel.
—Mi tío me enseño a hacer esto. Te lo regalo.
Ella lo tomó y lo observo detenidamente.
— ¡Un sapo! ¿Si le doy un beso, se transforma en un príncipe?
— Sí— respondió él un podo triste— se transforma en un príncipe de papel.
Ella siguió mirando el regalo.
— ¿Qué? ¿No querés qué se transforme en un príncipe?— preguntó él.
—No. Ya tengo un príncipe: sos vos.
Esta pudo haber sido una hermosa escena romántica, pero no. Pudo haber sido un muy lindo recuerdo para ambos niños, pero no. ¿Por qué no? Porque para que esta escena hubiese sucedido él debía nacer, cosa que no sucedió. Su madre se suicido cuando él cumplía su tercer mes dentro del vientre. Ella renunció a su vida por no soportar el peso del abandono, de la angustia, de la soledad.
Puede decirse que lo escrito más arriba no es una escena incompleta por falta de final, muy por el contrario, es una escena inconclusa por falta de un principio.

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